El 2 de septiembre de 2025, la Dirección del Trabajo emitió un nuevo pronunciamiento administrativo Nro 590, en respuesta a la consulta realizada por una organización sindical del rubro de alimentos. La situación planteada giraba en torno a un tema muy cotidiano, pero de gran relevancia para las relaciones laborales:
¿El tiempo destinado al cambio de vestuario, uso de elementos de protección personal y aseo previo o posterior a la jornada constituye o no tiempo de trabajo efectivo?
El criterio de la Dirección del Trabajo
La autoridad fue clara en señalar que estas actividades —cuando se realizan por razones de higiene y seguridad, por disposición del reglamento interno o por exigencia del empleador— deben ser consideradas como actos preparatorios o finales indispensables para el desarrollo de la prestación diaria de servicios.
En consecuencia, ese tiempo debe calificarse como jornada de trabajo, siempre que dichas acciones se lleven a cabo en los lugares especialmente habilitados por la empresa o en el sitio de la faena.
¿Cómo se regula este tiempo?
Para dar certeza jurídica y operativa, la Dirección del Trabajo establece que:
- En empresas con organización sindical, estas materias deben quedar plasmadas en un Acta de Acuerdo.
- En aquellas empresas donde no exista sindicato, el empleador puede incorporar esta regulación mediante un anexo al contrato de trabajo o en el Reglamento Interno de Orden Higiene y Seguridad.
De este modo, se asegura que exista un reconocimiento formal de estas actividades como parte de la jornada, especialmente relevante en el contexto de la reducción de la jornada laboral que comenzó a regir en Chile.
Importancia práctica
Este criterio administrativo recuerda a trabajadores y empleadores que el tiempo de cambio de ropa de trabajo, colocación de elementos de protección personal o higiene obligatoria no es un tiempo “muerto”, sino un período que forma parte del cumplimiento de la jornada laboral.
Reconocerlo adecuadamente no solo garantiza el respeto de los derechos laborales, sino que también facilita la correcta implementación de la jornada reducida, evitando conflictos futuros.




